viernes, 16 de diciembre de 2011

Tormenta.


Hoy todo es gris. Imperfecto.
Años de encontrar el camino para mejorar se ven sumidos en un resultado desastroso de donde no saben ni salir los más expertos. Las ventanas están cerradas, intentamos abrirlas pero el viento no deja pasar ni una ráfaga de aire al interior de la habitación. En el exterior se ven olvidos. Imágenes que se van, lejos, para luego intentar volver a ser encontradas. Y de repente oyes un fuerte estruendo. Algo ha chocado contra algo. Algo que se acaba de olvidar a vuelto a ser recordado, pero ya es tarde, se ha roto la imagen del retorno.
Siguen sonando ráfagas de aire que nos gritan que todo está perdido o está perdiéndose. Poco a poco. Las canciones de viejos infelices van saliendo a la luz. Los libros de hombres derrotados van cobrando un sinsentido que hace que nosotros, víctimas de esta tormenta, nos sintamos identificados con ellos. Otros, simulan estar por encima de eso, los guardianes de la gran tormenta. Pero tienen las manos más manchadas de tierra de lo que ellos creen y por dentro saben que de esta tormenta también ellos son víctimas. Víctimas del camino del hombre, del paso del tiempo, del resultado de todo. Aunque la razón reina hoy, día de máximo esplendor de esta lluvia de aire. Porque todos necesitamos saber que estamos en un agujero en el que no podemos fiar nuestro futuro a nadie, y nos marcamos metas para ser un poco más felices, para demostrarle al viento que si no entra en esta habitación es porque nosotros le impedimos la entrada.

lunes, 20 de junio de 2011

Nuevas dunas.




Iba caminado hacia el infinito, sin rumbo alguno, sólo con la idea de andar e ir descubriendo y conociendo lugares y sensaciones. Estaba en la orilla del mar y sentía que la arena se metía en mis zapatos ralentizándome mi marcha. Pero no importaba, no tenía prisa por llegar a ningún lado.

Entonces las vi. Vi cómo chocaban contra las rocas, refrescando la brisa y coloreando mi imaginación. Eran como hadas que hechizaban todo aquello que tocaban. Me acerqué y me senté sobre una roca que todavía no había sido encantada. Observé de más cerca el fenómeno y disfruté de la brisa húmeda que salpicaba mi cuerpo de polvos mágicos.



Una sacudida descontrolada me apartó de mi sitio y me arrastró hacia la arena. Allí divisé unas dunas donde parecía que reinaba la calma y la tranquilidad. Cada paso que me acercaba hacia ellas, me sentía más atraída por sus formas, por el olor de la confianza y por el romanticismo que las unía, una tras otra, llegando a formar un paisaje aparentemente indestructible.
El mar se calmó, y por atracción física volví a las rocas. Pero la noche cayó, y el frío y la calma mecieron a las hadas hasta sumirlas en un eterno sueño. El hechizo se había agotado, el encantamiento había huido y no parecía que fuera a volver.
Me sentí sola. Aún estando posada sobre esa enorme roca, me sentí sola. La magia nos había abandonado.

Pero ahí estaban las dunas. Algo había en ellas que me hacía pensar constantemente en juntarme y formar parte de ese paisaje. Era algo especial. Una sensación parecida a las mariposas en el estómago. Necesitaba estar en las dunas. Sentir la magia que ocultaban y formar parte de ella. Dormirme bajo sus ropas y enamorarme de cada granito de arena, de cada matojo, de cada ondulación. Caer bajo el hechizo de la noche.

lunes, 23 de mayo de 2011

Volar a la no realidad.

Si todo hubiera sido diferente nos habríamos mirado, distinto.
Si todo hubiera sido diferente nuestras manos se habrían encontrado entre la oscuridad, no dejando mis dedos tocando el aire helado de la noche.
Si todo hubiera sido diferente, nos habríamos encontrado poquito a poco hasta apretarnos las manos fuertemente para no soltarnos nunca.
Si todo hubiera sido diferente, nuestros cuerpos no habrían sentido el pánico de juntarse poco a poco cuando la noche les helaba.
Si todo hubiera sido diferente, habría respirado contra ti, más fuerte, para que notaras que estaba ahí.
Si hubiera sido diferente las más de mil miradas habrían estado seguidas de sonrisas y no de timidez.
Si hubiera sido diferente no sentiría el miedo de volver a verte.
Todo si hubiera sido diferente.

lunes, 7 de febrero de 2011


Hay ocasiones en la que la soledad te invade. Hay momentos que desearías tener a alguien a tu lado, y aunque lo tengas físicamente, no te sirve esa clase de alguien. Hay segundos que desearías saber que esa persona te quiere con locura y nunca se irá de tu lado.
Pero luego hay otros momentos. Momentos en los que te sientes arropado por mucha gente, instantes en los que recuerdas que no estás solo y te invade un acogedor sentimiento de calor. Una sonrisa que se manifiesta lentamente en tus labios pero que te llena rápidamente por dentro. Pensar que, aunque haya personas a las que quieres a cientos de kilómetros de donde estás, esas personas estarán ahí para siempre. ¿Y qué sería de nosotros sin ellas? Esas que nos hacen saber que somos parte de algo importante, de algo que sobrevivirá al tiempo y la distancia. Algo que aunque olvides durante meses, llegas y está ahí, esperándote como el primer día.


Cada uno de nosotros somos el "Jo" de 24 :)


Si alguna vegada ets sents a soles
les coses no t´ixen com tu vols
si a ta casa veus pasar les hores
no sigues moniato i fes-me un toc.

Afanya´t amic que s´ha fet de nit
la farra ens espera a tu i a mi.
Afanya´t amic que hui estic content,
content però sobri, queda poc de temps.

Anem ja de camí i com sempre els últims
tenim a tots esperant
pero hui es diferent
son les festes del poble i nena, agafa´t que vaig!

Riurem i ballarem fins que s´acabe la nit
anirem empetats i ens perdrem per ahí
I encara que isca tot mal seguirem endavant
per molts anys que pasen jo seré el teu company
i quan parega que tot s´ha acavat
la farra continuarà...

EN LA PENYA!
24 I JO, 24 I JO!
24 I JO, 24 I JO.

I arribarà l´ultima nit
i no voldràs que isca el Sol
pero has de recordar
que sempre estarem al teu costat.
:)




lunes, 24 de enero de 2011

Preludio de otra obra perdida


Las pequeñas grietas de las persianas dejaron entrar unas ténues ráfagas de luz. Suaves estelas que se dibujaban en la pared contraria, suficientes para hacer que despertara de aquel sueño. Ahí estaba él, sentado en la silla, mirándome. Recuerdo que llevaba una camiseta blanca un par de tallas más grande y unos pantalones cortos azul oscuro con delgadas líneas celestes. Abrí con dificultad cada ojo dibujando aquella silueta en mi cabeza. Me di la vuelta sobre la cama, cara a la pared, y sonreí a la vez que mi dedo se posaba en mi labio acariciandolo de lado a lado. Inmediatamente me di la vuelta y pregunté:- ¿Qué hora es?-. Las 8.- ¿Y por qué te has despertado tan pronto?.- No podía dejar pasar más horas sin mirarte.- Bostecé profundamente y le señalé que se tumbara conmigo en la cama. Él se acercó, se tumbó, y me acarició la cara lentamente mientras sus ojos no se despegaban de mis ojos.

El tiempo se detuvo en ese instante.

Un nuevo destello de luz me hizo despertar. Como era de esperar, otra mañana más y él seguía apareciéndose en sueños que se difuminaban al amanecer. Salí a dar una vuelta, mirando a cada segundo todos los rincones donde podía encontrarse, todas las esquinas donde podía aparecer.

Lo único que me quedó fue el recuerdo de las 7 cartas y 15 minutos.

viernes, 21 de enero de 2011

Conversaciones sobre el tiempo un tanto especiales :)


Se me hace dificil avanzar en el tiempo. Se me pasa volando y necesito más para reflexionar, para parar el mundo y decir: aquí me bajo! Pero todavía, que yo sepa, no se ha inventado ningún reloj que lo pare. Cuánto daríamos por pararlo un momento y que durara toda la vida, cuánto daríamos por estar con esa persona una eternidad y que el tiempo no pasara. Hoy, esperando en el hospital veía a la gente pasar, mujeres que lloraban, niños a los que un diagnóstico les ha quitado la infancia, personas que, por culpa del tiempo, no han podido disfrutar de la vida. Si hubiera tardado un poquito más en aparecer esa enfermedad, podrían haber obligado a sus almas a volar durante un instante más. Si pudieran concederle un minuto más a la niña que llora desconsolada tras la muerte de su padre, ella podría decirle lo que siente no haber estado más a su lado, haberle dicho día a día "te quiero".
El tiempo, siempre es el tiempo.

Pero lo intento y no puedo,
el tiempo es sincero
y no parará por mí.

M&M

lunes, 10 de enero de 2011

Buenos días princesa! Hoy te voy a hacer de todo!




Llega un momento en el que mis hormonas estallan, y por ello hago y pienso cosas que no son normales. Yo creo que para que una persona esté sana y equilibrada necesita una dosis de sexo diaria que, obviamente, yo no tengo. Por esto a veces sufro una extrañana bipolaridad. En ocasiones soy defensora del amor y en otras de deseo. En ocasiones prefiero que me digan cosas bonitas y otras prefiero que me tiren contra la pared y ...(estas frases han sido eliminadas por su contenido un tanto obsceno).

¿Preferimos a un romántico Romeo o a un dios amante del momento?

¿Por qué no existe la fusión? ¿Por qué todas las mujeres nos pasamos la vida buscando a nuestro Romeo, dios del sexo y terminamos por conformarnos con la mitad?¿Existes, Romeo apasionado?¿Dónde se esconde tu ternura y tu deseo? Romeo, Romeo, ¿dónde estás que no te veo?.


En fin... argg y más arggg.